Un espacio para ver con claridad lo que dos personas quieren y piden una de la otra: hoy, en los próximos meses, y como visión. Para sentirlo juntas — y revisarlo cada año.
No es un examen. Es un ritual para ver lo que ya sienten, con calma y a su ritmo. Sirve para parejas, pero también para cualquier vínculo cercano.
Elijan un momento sin prisa: un café, una caminata, un rato tranquilo. Lo que importa es estar presentes los dos.
Son tres rondas: presente, corto plazo y visión. En cada ronda, los dos responden.
Túrnense. Uno pregunta, el otro responde sin interrupción. Sientan, intuyan, visualicen antes de hablar. Luego cambian.
No se corrige ni se debate la respuesta del otro: primero escuchar y anotar. Lo que haya que conversar viene después.
Al cerrar cada ronda, marquen desde qué etapa sienten que aman hoy (los chips de colores). Es un termómetro, no una calificación.
Guarden el mapa (Exportar o Imprimir) y revísenlo en ~1 año, o cuando lo sientan. La relación se transforma; el mapa también.
En general, sin pensarlo demasiado: ¿desde dónde estoy amando en esta etapa de mi vida?